Olvida los recuerdos y el pasado
y vive tu presente día á día,
hay sombras planeando de otros tiempos,
y debes evitarlas y seguirlas.
Es fácil recurrir a los recuerdos,
en ellos encontramos las sonrisas,
los ratos compartidos, el trabajo,
los lazos de amistad y compañía.
Parece que saquemos del pasado,
las hojas del cuaderno de la vida,
las mismas que llevaron nuestros nombres,
cubiertas con el polvo y amarillas.
En ellas se reflejan los momentos,
de un tiempo que pasó y no se olvida,
las huellas que dejamos en la arena,
la antorcha con sus rayos tan precisa.
Por eso yo te pido que regreses
al mundo del presente que palpita,
el mundo que reclama tu presencia
sin nubes, ni rescoldos, ni cenizas.
Ya sé que los recuerdos son muy fuertes,
las olas en tu alma los precisan,
la fuerte marejada y la galerna
alejan a tu barca de la orilla.
Sé fuerte corazón, mira adelante,
no vuelvas a esas páginas antiguas,
la vida se compone de momentos,
de ciclos con sus rosas amarillas.
Es cierto que ahora añoras otros tiempos,
más quiero que recuerdes las espinas,
aquellas penetrando en tu costado
las mismas que causaron tus heridas.
No importa corazón, nada es eterno,
tú debes recibir la nueva brisa,
mirando sin dudar, hacia adelante,
buscando en el amor la fiel caricia.
Amaste, ya lo sé, y aquel pasado,
remueve el corazón y hasta lo agita,
más vive con tus sueños el presente
y lucha por amar lo que tu ansías.
Rafael Sánchez Ortega ©
16/08/09
y vive tu presente día á día,
hay sombras planeando de otros tiempos,
y debes evitarlas y seguirlas.
Es fácil recurrir a los recuerdos,
en ellos encontramos las sonrisas,
los ratos compartidos, el trabajo,
los lazos de amistad y compañía.
Parece que saquemos del pasado,
las hojas del cuaderno de la vida,
las mismas que llevaron nuestros nombres,
cubiertas con el polvo y amarillas.
En ellas se reflejan los momentos,
de un tiempo que pasó y no se olvida,
las huellas que dejamos en la arena,
la antorcha con sus rayos tan precisa.
Por eso yo te pido que regreses
al mundo del presente que palpita,
el mundo que reclama tu presencia
sin nubes, ni rescoldos, ni cenizas.
Ya sé que los recuerdos son muy fuertes,
las olas en tu alma los precisan,
la fuerte marejada y la galerna
alejan a tu barca de la orilla.
Sé fuerte corazón, mira adelante,
no vuelvas a esas páginas antiguas,
la vida se compone de momentos,
de ciclos con sus rosas amarillas.
Es cierto que ahora añoras otros tiempos,
más quiero que recuerdes las espinas,
aquellas penetrando en tu costado
las mismas que causaron tus heridas.
No importa corazón, nada es eterno,
tú debes recibir la nueva brisa,
mirando sin dudar, hacia adelante,
buscando en el amor la fiel caricia.
Amaste, ya lo sé, y aquel pasado,
remueve el corazón y hasta lo agita,
más vive con tus sueños el presente
y lucha por amar lo que tu ansías.
Rafael Sánchez Ortega ©
16/08/09

No hay comentarios:
Publicar un comentario