lunes, 27 de julio de 2009

UN BESO PRECISABA SIMPLEMENTE

Un beso precisaba simplemente,
un beso con cariño de unos labios,
el beso con el soplo de la brisa
el beso que le llegue de los astros.

Pero el beso pedido no llegaba
ni tampoco el cariño deseado,
y pasaban los días y los meses
y también primaveras y veranos.

Unos ojos al cielo suplicaban
en un rezo, quizás desesperado,
musitaban la eterna letanía
en un canto con voz y sin piano.

Y ese beso buscado tantas veces,
como el eco mecido por un salmo,
era algo intangible y no concreto,
como un sueño querido y no logrado.

Se detienen las aves en los cielos
y se quedan colgadas en un marco,
con las nubes que rompen el celeste
rascacielos de azules de ese cuadro.

Hay temblor en las hojas de los árboles,
se estremecen las flores en su tallo,
hay un rezo que cruza las estepas
y que escala las cumbres en verano.

Sin embargo aquel hombre soñoliento,
el que está junto al faro muy sentado,
sigue fiel a sus sueños juveniles,
a encontrar ese beso y ese abrazo.

Y por eso suplica a las estrellas
ese beso en un grito desgarrado,
ese beso que venga de los dioses
y que cumpla los sueños de hace años.

Un beso precisaba simplemente,
un beso tantas veces reclamado,
el beso del amor y de la vida,
el beso que le llegue de tus manos.

Rafael Sánchez Ortega ©
27/07/09

2 comentarios:

amy dijo...

Se eleva armonioso, se diluye entre las nubes, cae con gran sorpresa y se adhiere a tu mejilla..

Mi beso y mi abrazo Rafael.

Rafael dijo...

Gracias inmensas Amy.
Un beso también para ti.