domingo, 12 de julio de 2009

SE PIERDEN LAS PALABRAS CON EL VIENTO

Se pierden las palabras con el viento,
se van con los reproches y suspiros,
se marchan a regiones infinitas,
durmiendo el dulce sueño de los niños.

Nosotros recogemos los lamentos
cambiando por canciones los gemidos,
haciendo que florezcan las palabras
en versos y poemas de los libros.

Hay bellos corazones que susurran
y emiten sin palabras mil sonidos,
hay otros ya curtidos por los años
que pasan por la vida con sigilo.

De pronto me detengo y estremezco,
estoy ante el papel donde te escribo,
yo quiero que no sean mis palabras
los puntos que reflejen unos signos.

Yo quiero transmitirte en estas letras
un poco de candor con mi cariño,
el eco de mi pecho presuroso,
hablando para ti, con sus latidos.

Y quiero que no sean mis palabras
un látigo cruel que te castigue,
ni vayan en mis letras ardorosas
los duros temporales y los fríos.

Prefiero que te lleven mis palabras
la luz resplandeciente de los cirios,
la vela temblorosa que te busca,
los labios con la miel agradecidos.

Un día sonreirás con ese viento,
verás en esas ráfagas sus guiños,
y un eco misterioso, con la brisa,
vendrá hasta tí, con voz y con sentido.

Entonces dormirás eternamente,
cubierta por jazmines y por lirios,
viviendo aquellos sueños de colores,
sin voces, sin palabras, y conmigo.

Rafael Sánchez Ortega ©
12/07/09

No hay comentarios: