martes, 21 de julio de 2009

HE PENSADO

He pensado, (y no es bueno pensar tanto),
que la vida es un tango, un pasodoble,
un remanso de paz y de alegría
con cohetes y globos de colores.

Es también un rasgueo de guitarra,
unas palmas que marcan los acordes,
es repique, también, de castañuelas,
animando a los cuerpos que se agoten.

Sin embargo la vida es más que esto,
es también ver las hayas y alcornoques,
contemplar los paisajes tan floridos,
con los valles, las mieses y los hombres.

Es buscar el silencio en la mañana,
admirando la luz en los balcones,
con la rosa nacida en la maceta
y el geranio que duerme por la noche.

Es soñar fantasías en los mares
con pegasos alados y sin nombre,
y también las sirenas adoradas
que coquetas nos cantan sus canciones.

Y también es beber y emborracharse
de la brisa que llega con un roce,
y estremece de gusto los sentidos
y nos hace sentir mil sensaciones.

Es mirar a ese niño por la playa,
el que hace castillos en el borde,
donde llegan las olas caprichosas
a dejar las espumas con sus voces.

Y también es la música que suena,
el piano y el órgano uniforme,
que unos dedos desgranan su teclado
erizando la piel de quien los oye.

Todo esto he pensado en un momento
y sé bien que la vida no se cose,
no es un puzle plagado de figuras
que una mano paciente las recoje.

Nuestra vida se vive en el segundo,
a las tres, a las cinco y a las doce,
toda vida se ofrece intensamente
y debemos vivir sus emociones.

Rafael Sánchez Ortega ©
20/07/09

No hay comentarios: