sábado, 14 de febrero de 2009

HA LLEGADO LA FECHA DE MIRARSE


Ha llegado la fecha de mirarse
y tomar esas manos con sigilo,
es el día que marca el calendario,
del amor en los hombres más sencillos.

Es la hora impaciente del regalo,
la del beso y regalo de los libros,
con la flor que se entregan los mayores
y los besos dejados a los niños.

Esta fecha se graba en el recuerdo
con las flechas y el arco de Cupido,
un febrero y catorce la señalan
y la misma se espera con suspiros.

Se recuerda con bailes y canciones,
con presentes modestos y sencillos,
con abrazos y risas muy nerviosas
que se entregan con besos y con mimos.

Pero el resto del año también vale
y sus días nos dejan ese brillo,
esas luces con sombras y bonanzas
esos lindos jardines que visito.

A esos días hoy quiero referirme,
los que son laborables y festivos,
los que llevan mi voz y mi palabras,
los que dejan tu voz y tus sonidos.

Todo el año yo quiero que me sientas,
que palpite mi sangre en tus latidos,
que yo sienta la risa de tus labios
y también tu susurro tan bonito.

Yo no quiero que el tiempo nos aparte
ni se paren los días que son lindos,
no me importa que sean de febrero,
ni en octubre y diciembre repetirlos.

Sólo quiero que sientas cada día,
este amor que me lleva al infinito,
y que sale del fondo de mi alma
y que pongo en tu pecho como anillo.

Para mi esta fecha es todo el año
y estas letras y versos son los signos,
las palabras que dicen que te quiero,
y te amo y deseo con cariño.

Rafael Sánchez Ortega ©
14/02/09

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