viernes, 13 de febrero de 2009

ES EL CÁLIZ ARDIENTE DE TU COPA


Es el cáliz ardiente de tu copa
el que busco con dulce escalofrío,
es la seda que cubre con tu ropa
ese cuerpo tan frágil como un río.

Es mi mano, no más, esa que arropa,
y acaricia tu piel sin extravío,
y la sangre caliente ya galopa
en la busca de amor con desvarío.

Tú suspiras mi amor, y te detienes,
y tus ojos se cierran un instante
mientras sientes mi mano y sus vaivenes.

Yo desnudo tu cuerpo del corpiño,
y te amo mi amor, y soy tu amante,
y te beso y entrego mi cariño.

Rafael Sánchez Ortega ©
13/02/09



No hay comentarios: