Viejo archivo que surges de la nada
enterrando en tus plantas tanta historia,
yo te miro en la tarde entristecido
mientras siento las letras que atesoras.
Yo adivino a pacientes escribanos
dibujando sus letras en tus hojas,
y legando con ellas sus secretos,
protocolos robados a las horas.
Fueron tiempos vividos del pasado,
documentos nacidos en la boca
que dictaban allí su pensamiento,
escrituras de ventas y de compras.
Hay también pergaminos muy antiguos,
que transmiten la voz de las casonas,
con los cantos y versos seculares
emitido en plazas y en alcobas.
Hay también otras páginas oscuras,
pero están muy cubiertas con las sombras,
y encerradas en lomos de misterio
esperando una mano venturosa.
Yo te veo con ojos transparentes
y me asomo hasta el borde de la loma,
intentando atisbar en tanto infierno
esas hojas ocultas tan devotas.
Allí puede que estén muchas respuestas
y también las palabras seductoras,
que dejaron juristas y poetas
respetando los tiempos y las formas.
Yo respeto el tesoro que tu guardas,
viejo archivo que duermes sin zozobra,
en tus hojas descansan muchos sueños,
voluntad y deseos de personas.
Es por eso que escribo en estos versos
para ver tras las páginas hermosas,
esos signos dejados por las manos
con sus trazos y letras tan redondas.
Para ver más allá de las estrellas
y sentir esa caja de Pandora,
en los sueños e historia que han vivido
y gozar con sus letras ampulosas.
Más yo sé un poquito lo que ocultas,
y también el cariño que tú portas,
viejo archivo que ahora te trasladan,
al desván a dormir con las gaviotas.
"...Viejo archivo que surges de la nada
y que vas desterrado con tus joyas,
yo te miro en la tarde suspirando,
y te dejo mis versos y una rosa..."
Rafael Sánchez Ortega ©
17/11/09
enterrando en tus plantas tanta historia,
yo te miro en la tarde entristecido
mientras siento las letras que atesoras.
Yo adivino a pacientes escribanos
dibujando sus letras en tus hojas,
y legando con ellas sus secretos,
protocolos robados a las horas.
Fueron tiempos vividos del pasado,
documentos nacidos en la boca
que dictaban allí su pensamiento,
escrituras de ventas y de compras.
Hay también pergaminos muy antiguos,
que transmiten la voz de las casonas,
con los cantos y versos seculares
emitido en plazas y en alcobas.
Hay también otras páginas oscuras,
pero están muy cubiertas con las sombras,
y encerradas en lomos de misterio
esperando una mano venturosa.
Yo te veo con ojos transparentes
y me asomo hasta el borde de la loma,
intentando atisbar en tanto infierno
esas hojas ocultas tan devotas.
Allí puede que estén muchas respuestas
y también las palabras seductoras,
que dejaron juristas y poetas
respetando los tiempos y las formas.
Yo respeto el tesoro que tu guardas,
viejo archivo que duermes sin zozobra,
en tus hojas descansan muchos sueños,
voluntad y deseos de personas.
Es por eso que escribo en estos versos
para ver tras las páginas hermosas,
esos signos dejados por las manos
con sus trazos y letras tan redondas.
Para ver más allá de las estrellas
y sentir esa caja de Pandora,
en los sueños e historia que han vivido
y gozar con sus letras ampulosas.
Más yo sé un poquito lo que ocultas,
y también el cariño que tú portas,
viejo archivo que ahora te trasladan,
al desván a dormir con las gaviotas.
"...Viejo archivo que surges de la nada
y que vas desterrado con tus joyas,
yo te miro en la tarde suspirando,
y te dejo mis versos y una rosa..."
Rafael Sánchez Ortega ©
17/11/09

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