Siento al viento gemir y rebelarse,
siento el grito que lanza cuando llega,
es el grito que lanza el condenado
y es el grito del alma que está muerta".
Me estremezco y no puedo remediarlo,
llevo en mi el dolor y la tristeza,
hay un algo que grita en mis entrañás
y hay dolor en la sangre de mis venas.
Quizás deba gritar contigo, lluvia,
y gritar a las nubes cenicientas,
con un grito tal vez desesperado
y que lleve de mi tantas tinieblas.
Pero no, no es un grito lo que quiero,
es a ti que te vas, aunque te quiera,
es a ti cenicienta de mis sueños
la que hiciste a mi alma prisionera.
De verdad ya me encuentro muy cansado,
sólo quiero dormir en las tinieblas,
y dormir en un lecho para siempre
bajo el manto caliente de la tierra.
Siento amor con dolor y siento rabia,
es un algo que nubla mi cabeza,
porque amar con amor es lo que siento
y ofrecértelo a ti, lo que quisiera.
Esta tierra que surge entre los charcos,
entre el barro, cenizas y maleza,
es la tierra bendita de los sueños,
donde fui muy feliz en primavera.
Hoy el agua ha cubierto los cristales,
ha cegado mis ojos con su venda,
con la capa tan fina de la lluvia
y el dolor de sentir que tu me dejas.
Y te vas y te has ido para siempre
sin decirme tus labios lo que piensan,
sin saber lo que gritan mis latidos
entre nubes de dudas que no cesan.
Hoy se mueren los globos de colores
con el viento que arranca los cometas
y te vas, dulce niña de mi vida,
mientras siento tus pasos que se alejan.
Rafael Sánchez Ortega ©
05/11/09
siento el grito que lanza cuando llega,
es el grito que lanza el condenado
y es el grito del alma que está muerta".
Me estremezco y no puedo remediarlo,
llevo en mi el dolor y la tristeza,
hay un algo que grita en mis entrañás
y hay dolor en la sangre de mis venas.
Quizás deba gritar contigo, lluvia,
y gritar a las nubes cenicientas,
con un grito tal vez desesperado
y que lleve de mi tantas tinieblas.
Pero no, no es un grito lo que quiero,
es a ti que te vas, aunque te quiera,
es a ti cenicienta de mis sueños
la que hiciste a mi alma prisionera.
De verdad ya me encuentro muy cansado,
sólo quiero dormir en las tinieblas,
y dormir en un lecho para siempre
bajo el manto caliente de la tierra.
Siento amor con dolor y siento rabia,
es un algo que nubla mi cabeza,
porque amar con amor es lo que siento
y ofrecértelo a ti, lo que quisiera.
Esta tierra que surge entre los charcos,
entre el barro, cenizas y maleza,
es la tierra bendita de los sueños,
donde fui muy feliz en primavera.
Hoy el agua ha cubierto los cristales,
ha cegado mis ojos con su venda,
con la capa tan fina de la lluvia
y el dolor de sentir que tu me dejas.
Y te vas y te has ido para siempre
sin decirme tus labios lo que piensan,
sin saber lo que gritan mis latidos
entre nubes de dudas que no cesan.
Hoy se mueren los globos de colores
con el viento que arranca los cometas
y te vas, dulce niña de mi vida,
mientras siento tus pasos que se alejan.
Rafael Sánchez Ortega ©
05/11/09

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