Yo creo que hay un mundo tras nosotros
oculto entre las sombras y la niebla,
allí donde se pierden los gigantes
y sueñan fantasías las princesas.
La noche es ese mundo del que hablo,
hay grandes escritores y leyendas,
los unos nos dejaron sus misterios,
los otros sus secretos y sus huellas.
Yo creo que las sombras de la noche
envuelven con su manto a las estrellas,
las cubren y las llenan de caricias
haciendo que soñemos los poetas.
Los sueños de este mundo son los niños,
aquellos corazones que ahora tiemblan,
las dulces campanillas que se abren
y llenan de blancura la floresta.
Yo creo que hay un mundo soñoliento
que justo con el alba se despierta
extiende su color al horizonte
y luego lo reparte por la tierra.
El sol es esa parte de ese mundo,
el astro con su luz que nos alienta,
la fuente inagotable de la vida,
la sangre que recorre nuestras venas.
Yo creo que hay un mundo se que ahoga,
que lucha con las algas y mareas,
que vive entre profundos temporales
y gime cuando azota la galerna.
El mar es ese líquido preciado
con olas,con gaviotas y sirenas,
aquel que descubrieron los Atlantes
y Homero describía en su Odisea.
Yo creo que hay un mundo tras tu alma
y creo que tu pecho se da cuenta,
por eso los latidos que ahora salen
se alegran con el sol que ahora te besa.
Los besos que te llegan de ese mundo
son lindas mariposas que a ti vuelan,
y salen de otro pecho enamorado,
y piden que lo ames y lo quieras.
...Yo creo que hay un mundo con nosotros,
que llega más allá de las fronteras,
su manto nos proteje de los hombres
haciendo que se fundan nuestras huellas.
Rafael Sánchez Ortega ©
28/09/09
oculto entre las sombras y la niebla,
allí donde se pierden los gigantes
y sueñan fantasías las princesas.
La noche es ese mundo del que hablo,
hay grandes escritores y leyendas,
los unos nos dejaron sus misterios,
los otros sus secretos y sus huellas.
Yo creo que las sombras de la noche
envuelven con su manto a las estrellas,
las cubren y las llenan de caricias
haciendo que soñemos los poetas.
Los sueños de este mundo son los niños,
aquellos corazones que ahora tiemblan,
las dulces campanillas que se abren
y llenan de blancura la floresta.
Yo creo que hay un mundo soñoliento
que justo con el alba se despierta
extiende su color al horizonte
y luego lo reparte por la tierra.
El sol es esa parte de ese mundo,
el astro con su luz que nos alienta,
la fuente inagotable de la vida,
la sangre que recorre nuestras venas.
Yo creo que hay un mundo se que ahoga,
que lucha con las algas y mareas,
que vive entre profundos temporales
y gime cuando azota la galerna.
El mar es ese líquido preciado
con olas,con gaviotas y sirenas,
aquel que descubrieron los Atlantes
y Homero describía en su Odisea.
Yo creo que hay un mundo tras tu alma
y creo que tu pecho se da cuenta,
por eso los latidos que ahora salen
se alegran con el sol que ahora te besa.
Los besos que te llegan de ese mundo
son lindas mariposas que a ti vuelan,
y salen de otro pecho enamorado,
y piden que lo ames y lo quieras.
...Yo creo que hay un mundo con nosotros,
que llega más allá de las fronteras,
su manto nos proteje de los hombres
haciendo que se fundan nuestras huellas.
Rafael Sánchez Ortega ©
28/09/09

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