Sobre el gris silencioso, en la mañana,
a la aurora esperaba simplemente,
aquel hombre sentado en una esquina
que escribía unos versos en papeles.
Una sombra pasaba por el cielo
y sembraba de nubes y de nieve,
a ese hombre con alma de poeta
que otro año cumplía nuevamente.
Atrás quedan recuerdos y añoranzas
en las notas que el aire ya no mueve,
y aunque el tiempo se pasa muy deprisa
él procura vivirlo intensamente.
Hoy no hay velas que esperan encendidas
aunque sobren sonrisas y pasteles,
han pasado los días de la infancia
y ahora llega el otoño dulcemente.
Hay sonrisa con paz en la mirada
en los ojos que tienen color verde,
¡verde mar, verde prado, verde oliva!,
lo que buscas lo lleva quien te quiere.
Hay quien sueña contigo en esta fecha,
hay quien manda ese beso hasta tu frente,
quien lo hace es la misma que suspira,
la que toma tu mano y te sostiene.
Tú conoces muy bien esos latidos,
y hasta el pecho tan lindo que los mueve,
y aunque sientas la sombra que planea,
la sonrisa en sus labios te enternece.
Cumples hoy una fecha señalada,
una más en la vida y con la gente,
y aunque tengas el cuerpo envejecido,
vivirás con el día que amanece.
Los gorriones ya cantan en el parque
y hasta el viento acaricia los cipreses,
las campanas repican en la iglesia
y la brisa a las barcas adormece.
¡Ay poeta que vives en tu sueño!,
duerme bien y del mismo no despiertes,
aunque digan las gentes otra cosa
y te ofrezcan tesoros y oropeles.
Una vida tenemos en la vida,
y la misma se vive para siempre,
tu procura que nadie te la quite,
ni que roben la copa en que tu bebes.
Deja atrás el pasado de tu vida,
y adelante camina muy valiente,
una mano te busca en la distancia
y unos labios esperan que los beses.
Rafael Sánchez Ortega ©
Soldeu 16/09/09
a la aurora esperaba simplemente,
aquel hombre sentado en una esquina
que escribía unos versos en papeles.
Una sombra pasaba por el cielo
y sembraba de nubes y de nieve,
a ese hombre con alma de poeta
que otro año cumplía nuevamente.
Atrás quedan recuerdos y añoranzas
en las notas que el aire ya no mueve,
y aunque el tiempo se pasa muy deprisa
él procura vivirlo intensamente.
Hoy no hay velas que esperan encendidas
aunque sobren sonrisas y pasteles,
han pasado los días de la infancia
y ahora llega el otoño dulcemente.
Hay sonrisa con paz en la mirada
en los ojos que tienen color verde,
¡verde mar, verde prado, verde oliva!,
lo que buscas lo lleva quien te quiere.
Hay quien sueña contigo en esta fecha,
hay quien manda ese beso hasta tu frente,
quien lo hace es la misma que suspira,
la que toma tu mano y te sostiene.
Tú conoces muy bien esos latidos,
y hasta el pecho tan lindo que los mueve,
y aunque sientas la sombra que planea,
la sonrisa en sus labios te enternece.
Cumples hoy una fecha señalada,
una más en la vida y con la gente,
y aunque tengas el cuerpo envejecido,
vivirás con el día que amanece.
Los gorriones ya cantan en el parque
y hasta el viento acaricia los cipreses,
las campanas repican en la iglesia
y la brisa a las barcas adormece.
¡Ay poeta que vives en tu sueño!,
duerme bien y del mismo no despiertes,
aunque digan las gentes otra cosa
y te ofrezcan tesoros y oropeles.
Una vida tenemos en la vida,
y la misma se vive para siempre,
tu procura que nadie te la quite,
ni que roben la copa en que tu bebes.
Deja atrás el pasado de tu vida,
y adelante camina muy valiente,
una mano te busca en la distancia
y unos labios esperan que los beses.
Rafael Sánchez Ortega ©
Soldeu 16/09/09

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