Junto al tronco sesgado de mi patria
se juntan las carroñas infernales,
no llegan con sus rostros compungidos,
acuden para ver que se reparten.
La historia no se compra ni se vende
es algo que sucede a los mortales,
se labra día a día, con fatiga,
en campos, en aldeas y en hogares.
Los hombres nacen libres en la tierra
y luchan por unir sus ideales,
al fin cuando consiguen sus deseos,
hay hombres con espíritu cobarde.
Hay hombres que no aceptan la victoria,
se encuentran prisioneros de su cárcel,
un halo de rencor y de miseria
envuelve sentimientos que renacen.
Inventan una historia inexistente,
imponen un idioma que se hable,
y a base de decretos y de leyes
nos cambian lo vivido mucho antes.
Los leños desgarrados de mi Patria
los buitres los transportan por el aire,
los llevan a otros nidos construidos,
haciendo mil fronteras sin iguales.
Fronteras del idioma y de la historia,
se crean falseando las verdades,
y crecen las mentiras y los odios
en medio de banderas y estandartes.
¡Ay Patria de mi amor, Patria querida!
la España recordada entre cantares,
aquella que formaron los mayores
luchando por caminos imperiales.
Hoy veo las extrañas marionetas
llamadas entre sí, Comunidades,
existen diecisiete parlamentos
regiones de caciques y don nadies.
Existe el compadreo entre los hombres,
se compran y se venden voluntades,
se juega con el voto conseguido
se olvida que los hombres pasan hambre.
Hay mafias dirigiendo nuestras vidas,
políticos y prensa despreciables,
se rompe la ilusión por un futuro
y andamos como andan los cobardes.
Luchemos sin dudar por esta Patria,
dejemos por España nuestra sangre,
y unidos de la mano, todos juntos,
limpiemos de basura nuestras calles.
Debemos renacer de las cenizas,
poniendo nuevo rumbo a nuestra nave,
haciendo de la Patria referencia,
surcando con España nuevos mares.
Rafael Sánchez Ortega ©
22/08/09
se juntan las carroñas infernales,
no llegan con sus rostros compungidos,
acuden para ver que se reparten.
La historia no se compra ni se vende
es algo que sucede a los mortales,
se labra día a día, con fatiga,
en campos, en aldeas y en hogares.
Los hombres nacen libres en la tierra
y luchan por unir sus ideales,
al fin cuando consiguen sus deseos,
hay hombres con espíritu cobarde.
Hay hombres que no aceptan la victoria,
se encuentran prisioneros de su cárcel,
un halo de rencor y de miseria
envuelve sentimientos que renacen.
Inventan una historia inexistente,
imponen un idioma que se hable,
y a base de decretos y de leyes
nos cambian lo vivido mucho antes.
Los leños desgarrados de mi Patria
los buitres los transportan por el aire,
los llevan a otros nidos construidos,
haciendo mil fronteras sin iguales.
Fronteras del idioma y de la historia,
se crean falseando las verdades,
y crecen las mentiras y los odios
en medio de banderas y estandartes.
¡Ay Patria de mi amor, Patria querida!
la España recordada entre cantares,
aquella que formaron los mayores
luchando por caminos imperiales.
Hoy veo las extrañas marionetas
llamadas entre sí, Comunidades,
existen diecisiete parlamentos
regiones de caciques y don nadies.
Existe el compadreo entre los hombres,
se compran y se venden voluntades,
se juega con el voto conseguido
se olvida que los hombres pasan hambre.
Hay mafias dirigiendo nuestras vidas,
políticos y prensa despreciables,
se rompe la ilusión por un futuro
y andamos como andan los cobardes.
Luchemos sin dudar por esta Patria,
dejemos por España nuestra sangre,
y unidos de la mano, todos juntos,
limpiemos de basura nuestras calles.
Debemos renacer de las cenizas,
poniendo nuevo rumbo a nuestra nave,
haciendo de la Patria referencia,
surcando con España nuevos mares.
Rafael Sánchez Ortega ©
22/08/09

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