lunes, 10 de agosto de 2009

HOY TENGO EL CORAZÓN ENTRISTECIDO

Hoy tengo el corazón entristecido
por culpa de la muerte de mis sueños;
soñé con mil quimeras y utopías,
viviendo de ilusiones y recuerdos.

Soñé con esos mundos sin fronteras,
con niños entregados a sus juegos,
con hombres que buscaban un trabajo,
con madres que cuidaban con esmero.

Pero también soñé con sueños falsos,
con besos suspendidos en el cielo,
con labios que me hablaban y llamaban
con manos que buscaban a mis dedos.

Con ángeles guardando sus tesoros
que esperan que vayamos a por ellos,
y bellos sentimientos añorados
logrados con susurros y deseos.

Los leños de la vida se consumen
y pasan los minutos en silencio,
yo miro con mi pecho entristecido
y cuento los segundos de ese tiempo.

El tiempo de mi vida que es pasado,
que busco en los lugares más diversos,
y el tiempo de mi vida en el futuro,
que busco como un niño sin recelo.

Hoy tengo el corazón entristecido
y siento los puñales en el pecho,
la herida que me duele ya no sangra,
la fiebre si me abrasa con su fuego.

Hay fuego corazón, fuego de amor,
un fuego del volcán que está repleto
que lanza sus cenizas y la lava
al valle donde mata sentimientos.

Entonces balbucean las palabras
acuden los temblores y los miedos,
la vida ya no es un paraíso
y vemos en la misma los infiernos.

Se han ido con los sueños en el alma
las dulces melodías y los rezos,
las unas que buscaban tu figura,
los otros, con los sueños que murieron.

Rafael Sánchez Ortega ©
10/08/09

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