
Quiero amarte desnuda en estos versos
mientras rozan mis dedos tu costado,
mientras forman estrofas y sonetos
y romances con sueños muy lejanos.
Puede ser que los cuerpos se estremezcan
y que sientan la fiebre del verano,
puede ser que las almas se acaloren
con pasiones y gritos angustiados.
Sin embargo hay pasiones en la vida
que desbordan los líquidos preciados,
es el cáliz precioso de las almas
que contiene ese vino de los campos.
Se estremecen las almas lentamente
mientras van a sus cuerpos desnudando
con paciencia se quitan los vestidos
y comienza ese baile de las manos.
Unos dedos escriben lentamente
en la piel y en el cuerpo tan ansiado,
un suspiro se escapa de los pechos
mientras ruge el volcán con los abrazos.
Quiero amarte sin prisa y en silencio,
mientras bebo en tu boca muy despacio,
ese beso que llevas retenido
con la miel que se escapa de tus labios.
Ese beso que tienes escondido
es el beso que busco sin descanso,
es el soplo pausado de la brisa
cuando besa a la rosa en el ocaso.
Es por eso que saco en estos versos
esa sed de mi pecho tan cansado,
y desnudo las letras una a una
intuyendo el caríño de tus manos.
Adivino tu cara y tu sonrisa,
entre el bello cabello deseado,
que realza tu cara y tu figura
con los leves acordes del piano.
Una música alerta los sentidos,
un violín en tus dedos desnudado,
corresponde a mis versos con delicia
y me duermo mi amor, en tu regazo.
Rafael Sánchez Ortega ©
02/07/09
mientras rozan mis dedos tu costado,
mientras forman estrofas y sonetos
y romances con sueños muy lejanos.
Puede ser que los cuerpos se estremezcan
y que sientan la fiebre del verano,
puede ser que las almas se acaloren
con pasiones y gritos angustiados.
Sin embargo hay pasiones en la vida
que desbordan los líquidos preciados,
es el cáliz precioso de las almas
que contiene ese vino de los campos.
Se estremecen las almas lentamente
mientras van a sus cuerpos desnudando
con paciencia se quitan los vestidos
y comienza ese baile de las manos.
Unos dedos escriben lentamente
en la piel y en el cuerpo tan ansiado,
un suspiro se escapa de los pechos
mientras ruge el volcán con los abrazos.
Quiero amarte sin prisa y en silencio,
mientras bebo en tu boca muy despacio,
ese beso que llevas retenido
con la miel que se escapa de tus labios.
Ese beso que tienes escondido
es el beso que busco sin descanso,
es el soplo pausado de la brisa
cuando besa a la rosa en el ocaso.
Es por eso que saco en estos versos
esa sed de mi pecho tan cansado,
y desnudo las letras una a una
intuyendo el caríño de tus manos.
Adivino tu cara y tu sonrisa,
entre el bello cabello deseado,
que realza tu cara y tu figura
con los leves acordes del piano.
Una música alerta los sentidos,
un violín en tus dedos desnudado,
corresponde a mis versos con delicia
y me duermo mi amor, en tu regazo.
Rafael Sánchez Ortega ©
02/07/09

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