miércoles, 6 de mayo de 2009

YO BUSCO ENTRE LAS COSTAS VIEJOS FAROS


Yo busco entre las costas viejos faros
cansados de dar luz con sus linternas,
a viejos marineros que pasaban
doblados de luchar con las mareas.

Los faros señalaban los peligros
en noches que clamaba la galerna,
y el viento huracanado que soplaba
gritaba con las olas tan violentas.

Yo era aquel viajero que llegaba,
el viejo soñador con sus poemas,
el hombre enamorado de la vida,
en busca de la luz en las tinieblas.

De pronto aquellos faros se encendieron,
brillaron con sus luces plañideras,
sus rayos me contaron los secretos
plagados de misterio y de leyendas.

Había cien gaviotas esperando
con pluma de ese blanco cenicienta,
su pico amarillento bien curvado
y todas paseando muy serenas.

Tenian un mensaje que entregarme,
y al faro le constaba mi presencia,
mi barca fatigada navegaba
carente del timón y de las velas.

Más ellas susurraron el mensaje,
y un faro compitió con las estrellas,
surgiendo nueva luz de sus entrañas
con versos en los rayos que me deja.

Quedaron en silencio las gaviotas
tras dar ese recado con presteza
y un dulce escalofrío me mandaron
cubierto con tus besos en la entrega.

De noche dormiré en esos faros
soñando con su luz y tu belleza,
la luz de viejos faros y el farero
la boca y tu sonrisa tan sincera.

Yo busco entre la costa viejos faros
cubiertos de salitre y de sirenas,
y busco entre sus rayos el mensaje
la paz que tú me envías, siempre eterna.

Rafael Sánchez Ortega ©
06/05/09

No hay comentarios: