jueves, 26 de febrero de 2009

YO TE BUSCO SILENCIO, EN EL SILENCIO...

Yo te busco silencio, en el silencio,
y te busco despacio cada día,
te busco por las calles solitarias,
te busco en esa iglesia tan vacía.

Te busco cuando pasan las gaviotas
que pasan con su vuelo por la ría
y llegan con salitre entre sus alas,
las mismas que me muestran blanquecinas.

Y te busco silencio, en la mañana,
en el lecho con prendas siempre tibias,
y te busca la mano que se extiende,
la que alcanza el nordeste con su brisa.

Pero tú eres silencio muy esquivo
y te vistes con ropas muy distintas,
con el traje brillante de la aurora,
con el sol que se eleva al mediodía.

Al final tu silencio es mi silencio,
el que calma las aguas intranquilas,
el que apaga los fuegos de mi sangre,
el que llega y me besa en la mejilla.

Y yo busco el silencio, en tu silencio,
el silencio de paz y fantasía,
el silencio soñado tantas veces,
el rezado y buscado en la Capilla.

Yo recuerdo aquel beso en el silencio,
el rincón con las velas encendidas,
dos silencios unidos y abrazados,
compartiendo mil sueños y caricias.

Es por eso que busco ese silencio,
el silencio de luz y poesía,
el silencio bordado por los versos,
el que tiene tu alma que dormita.

Que dormita y descansa complaciente
con un beso dejado en tu barbilla,
mientras siento el silencio de tu pecho,
que me habla sin voz, mientras suspira.

Y suspira el silencio quedamente,
con el mío se hacen compañía,
y se quedan muy juntos los silencios
mientras silba ese viento en la campiña.

Yo te busco silencio, en el silencio,
y restaño en el mismo mis heridas,
tu silencio me envuelve y me proteje
y en el mismo yo encuentro la sonrisa.

Rafael Sánchez Ortega ©
26/02/09

No hay comentarios: