sábado, 27 de junio de 2009

ME EQUIVOQUÉ AL AMAR...


Me equivoqué al amar, sin darme cuenta,
cegado por el brillo de tus ojos
y te entregué mi alma sin dudarlo,
y recibí de ti, dolor y enojo.

Sabes que lo intenté, día tras día,
y hasta bogué por mares tenebrosos,
pero volvía siempre derrotado,
hasta ese banco oscuro, bajo el olmo.

Allí te conocí, en una tarde,
era un verano azul, quizás agosto,
tú repartías rosas y azucenas,
yo contemplé tu pelo tan rizoso.

Y sí, me enamoré de tu figura,
de la persona y rostro candoroso,
la que ofrecía flores en la tarde,
la que inspiraba versos con su todo.

Me equivoqué al amar, y era consciente,
de que mi amor por ti, calmó mi lloro,
de aquel suceso duro y tan sufrido
por culpa de otro amor pasado y roto.

Y me entregué en tus brazos de sirena,
con sueños renovados y alborozo,
y recibí tus besos y caricias,
y aquel calor de un pecho candoroso.

Y confundí la sed de mi cordura
cuando sentí el latido tan gozoso,
cuando noté tus labios en los míos,
dejando allí, tu beso tan devoto.

No quise comprender lo que pasaba
y hasta me dije a mí, que estaba loco,
eras la sangre ardiente de mis venas,
eras amor, mi más bello tesoro.

Me equivoqué al amar, y ya no hay vueltas,
no me arrepiento, no, aunque me ahogo,
aunque esta herida escueza como nunca,
aunque me falte el lecho y el reposo.

Todo se terminó, estoy seguro,
no quiero ya luchar por ningún logro,
no quiero pelear ni hacer la guerra,
no quiero suplicar del pan, un trozo.

Avante corazón, llora en silencio,
aguanta tu dolor, es un antojo,
engaña a tu razón, si eso deseas,
y busca en el papel otro período.

Recobra la ilusión, si eso precisas,
recobra el corazón, salva su oro,
hay versos con candor que allí te esperan,
quizás esté el amor, oculto y solo.

Rafael Sánchez Ortega ©
27/06/09

No hay comentarios: