
Marchaba con su paso tan galante
tratando de alcanzar el infinito,
marchaba sin descanso el caminante
con aire muy risueño de erudito.
Marchaba con sus sueños, adelante,
en busca del jardín tan exquisito,
marchaba con el paso del amante
tratando de saciar tanto apetito.
¡Oh, pobre soñador, lo que te espera!,
el aire del camino está caliente,
y llevas a tu alma prisionera.
La llevas a buscar al ser querido
y vas con ese niño tan valiente
que guardas en tu pecho estremecido.
Rafael Sánchez Ortega ©
Sierrallana 28/01/09
tratando de alcanzar el infinito,
marchaba sin descanso el caminante
con aire muy risueño de erudito.
Marchaba con sus sueños, adelante,
en busca del jardín tan exquisito,
marchaba con el paso del amante
tratando de saciar tanto apetito.
¡Oh, pobre soñador, lo que te espera!,
el aire del camino está caliente,
y llevas a tu alma prisionera.
La llevas a buscar al ser querido
y vas con ese niño tan valiente
que guardas en tu pecho estremecido.
Rafael Sánchez Ortega ©
Sierrallana 28/01/09

2 comentarios:
Mientras tenga en su interior un niño y siga con un pecho estremecido, aún puede sonreír
Abrazos.
También desde el Hospital y recogiendo los pensamientos que llegaban en esa larga noche.
Un abrazo Amy.
Publicar un comentario