
Bailaban los cometas por el cielo
con lazos y con cintas de colores,
danzaban como lindas mariposas,
traviesas, bajo el reino de los dioses.
Es lindo ver cometas por el aire
es tierno recibir sus sensaciones
las dulces filigranas que generan
los pasos voladizos con recortes.
Parece que las olas se detienen,
que paran los segundos los relojes,
que marchan los navíos más despacio,
que suenan en los cielos las canciones.
Y siguen los cometas con su danza
y bailan ese baile con sus sones,
la dulce melodía de la vida,
los cantos de las hayas y los robles.
Abajo se despiertan los mortales,
nosotros, los mayores y los jóvenes,
despiertan de los sueños y letargos
y empiezan a latir sus corazones.
Despiertan admirando a los cometas,
despiertan para el baile sin rubores,
el baile de la vida nuevamente,
que llega en la mañana con desorden.
Y brincan por el aire los cometas
y suenan en la tierra muchas voces,
reclaman ese baile dulcemente,
el baile de la vida y de los hombres.
El baile de sirenas encantadas
que escuchan de las olas sus rumores
y guardan en preciosas caracolas
el suave escalofrío de ese goce.
Se estiran los cometas por el cielo,
y suenan clarinetes y tambores,
violines y piano lo acompañan,
el baile continúa entre los soles.
El baile de cometas encantados
el baile de los niños juguetones,
el baile de los hombres que han bebido
el néctar del amor de los amores.
Rafael Sánchez Ortega ©
13/01/09
con lazos y con cintas de colores,
danzaban como lindas mariposas,
traviesas, bajo el reino de los dioses.
Es lindo ver cometas por el aire
es tierno recibir sus sensaciones
las dulces filigranas que generan
los pasos voladizos con recortes.
Parece que las olas se detienen,
que paran los segundos los relojes,
que marchan los navíos más despacio,
que suenan en los cielos las canciones.
Y siguen los cometas con su danza
y bailan ese baile con sus sones,
la dulce melodía de la vida,
los cantos de las hayas y los robles.
Abajo se despiertan los mortales,
nosotros, los mayores y los jóvenes,
despiertan de los sueños y letargos
y empiezan a latir sus corazones.
Despiertan admirando a los cometas,
despiertan para el baile sin rubores,
el baile de la vida nuevamente,
que llega en la mañana con desorden.
Y brincan por el aire los cometas
y suenan en la tierra muchas voces,
reclaman ese baile dulcemente,
el baile de la vida y de los hombres.
El baile de sirenas encantadas
que escuchan de las olas sus rumores
y guardan en preciosas caracolas
el suave escalofrío de ese goce.
Se estiran los cometas por el cielo,
y suenan clarinetes y tambores,
violines y piano lo acompañan,
el baile continúa entre los soles.
El baile de cometas encantados
el baile de los niños juguetones,
el baile de los hombres que han bebido
el néctar del amor de los amores.
Rafael Sánchez Ortega ©
13/01/09

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